Mi biografía

Mi niñez fue muy normal, pero para nada fácil para mi. Timidez, baja autoestima, y aunque era luchadora y creativa, y no me faltó de nada en cuanto a amor y cuidados, mi base eran los cimientos ideales para crear ansiedad en mi vida adulta.

 

Y así pasó, a los 25 años, empecé a sentir mucha ansiedad, no podía conducir, pues me entraba pánico, tuve muchos de los síntomas de la ansiedad, agorafobia, miedo, falta de aire, muchas molestias en pecho y estómago, etc…

 

En ese momento no se hablaba de la ansiedad, por lo que fui al médico de cabecera que me recetó un ansiolítico y me lo tomé durante 1 año, los síntomas casi desaparecieron, pero iba como en una nube, no era yo. Cuando los dejé, al cabo de 2 meses volvía a estar como al principio, por lo que tomé la decisión acompañada de mi familia de ir a un médico homeópata. Dentro de mi siempre he pensado que tenía que haber otra manera de curarme más natural y con sentido. Gracias a ese médico, la homeopatía, las flores de Bach, otros grandes terapeutas, muchos libros y con muchas ganas de mi parte, aprendí, entendí y salí de la ansiedad. Fue esencial entender como funciona nuestra mente, nuestras emociones, nuestro cuerpo, aprender a quererme de verdad, y deshacer muchos malentendidos que había mal aprendido de la sociedad, el colegio, mis padres, profesores etc… En este camino aprendí un montón de herramientas que ahora utilizo conmigo y con mis pacientes.

RECORRIDO PROFESIONAL

 

Estudié las Flores de Bach, compré diferentes libros, más tarde estudié Reiki y empecé a practicar conmigo y con algunas amigas. Más adelante, cuando tenia los niños pequeños, empecé a hacer Yoga y a ir a una terapeuta de Kinesiología, al lado de esta gran mujer fui recuperando el timón de mi vida, mi autoestima y mi poder. Fue con ella que vi la opción de ayudar a otras personas, pero aún me quedaba mucho por aprender. Empecé a tomar cursos de Kinesiología, de Brain Gym, de Coaching, de Flores de Bach, entre muchos otros.

 

Me lancé a hacer terapia, y esta opción que había descubierto se fue volviendo mi propósito. Ayudar a otras personas que lo estuvieran pasando mal, por razones igual o similares a las mías, a que pudieran aprender y a acompañarlas en esos momentos tan oscuros.

 

En mi vida llegó el Toque Sanador (Jin Shin Jytusu), un arte japonés similar a la acupuntura pero que se hace con las manos, sin agujas. Lo estudié y practiqué durante 3 años, y gracias a este arte mi vida acabó de dar el giro que me faltaba. Amo este arte, forma parte de mi vida, es muy eficaz y amoroso. Se utiliza mucho en autoayuda, por lo que uno puede ayudarse mucho desde su casa o en cualquier lugar que lo necesite.

 

¿PORQUE YO Y NO OTRO?

 

Todo lo que enseño, lo he experimentado en mi piel y se que me ha funcionado y que no. Yo he estado en esa oscuridad, que no entiendes muy bien, porque viene de lejos, porque es el conjunto de muchas cosas, pero sobre todo de no saber que tu debes dirigir tus pensamientos y tus emociones y no al revés. Eso muchas veces provoca muchas inseguridades que llevan a la falta de autoestima, y falta de decisión y dirección en nuestra vida, como si alguien o algo dirigiera nuestra vida y no nosotros.

 

He tardado muchos años en experimentar y aprender para encontrar las herramientas más precisas, eficaces y rápidas (dentro de lo posible) para ayudar a otras personas a Amarse más y ser felices de verdad.

 

Otro rasgo que juega a mi favor, es que soy una persona entre muy racional y muy espiritual, por lo que para mi es muy importante que la parte racional pueda entender este mundo más abstracto de las emociones y la espiritualidad, y así unirse y equilibrarse. En el mundo de la terapia es más fácil llegar a gente más sensible en el ámbito emocional, pero las personas que llegan a la ansiedad son a veces muy racionales y me encanta también poderlas ayudar, consiguiendo así este equilibrio entre hemisferios.

 

 

¿PORQUE LO HAGO?

 

Lo hago porque sufrí mucho, por el hecho de no entender, y de no haber aprendido a quererme de verdad. Nadie en este mundo tendría que sufrir por este tema, que tiene solución.

 

Desde que iba a la guardería mi madre me dice que siempre estaba al lado de la persona que se sentía mal, física o emocionalmente y siempre se ha acercado gente a mi para que las ayude. Por lo que entiendo que ya debe estar en mi ADN el propósito de acompañar de abrazar, de hacer sentir bien a los demás. Cuando yo sufrí tuve a mi lado mi familia y otras personas que me acompañaron generosa y amorosamente.

 

Todos tenemos el derecho de ser felices, de entender, de ser acompañados y amados.

 

Ser terapeuta es mi propósito, pero no hace falta que alguien con ansiedad tenga que estudiar tanto como lo hice yo, ni leer tantos libros, ni ir a tantos cursos, para sanarse. Yo he creado un método para que este aprendizaje sea lo más fácil, lo más directo y lo más rápido posible.

 

Por esto mi propósito es que las personas que sienten ansiedad por no saber controlar los pensamientos y que tienen miedo de que pueda pasar algo malo, puedan aprender a gestionar los pensamientos, a amarse incondicionalmente y tomar las riendas de su vida.